El flagelo de las drogas se extiende a todas las regiones geográficas, genera y reproduce ciclos de pobreza, violencia, diversas conductas criminales, exclusión social y delicadas situaciones sanitarias. Será muy difícil resolver los problemas de la producción y tráfico masivo de drogas desde el Sur, sin eliminar la demanda mayoritaria en el Norte. Hoy más que nunca es importante reconocer y aplicar el principio de responsabilidad común y compartida.