
Intervención de la viceministra Ana Teresita González Fraga en el acto por el aniversario 45 del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Laos
Estimado compañero Saleumxay Kommasith, (Salensai Comasí) ministro de Relaciones Exteriores de la República Democrática Popular Lao;
Estimado compañero Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba;
Estimada compañera Anouphone Kittirath, (Anofon Kitirá) embajadora de la República Democrática Popular Lao;
Distinguidos Embajadores y representantes del Cuerpo Diplomático;
Estimados invitados:
En esta oportunidad nos convoca la celebración del aniversario 45 del establecimiento de relaciones diplomáticas entre la República de Cuba y la República Democrática Popular Lao.
La fecha exacta de tan memorable hecho fue el 4 de noviembre de 1974, pero cuando se trata de dos países con una amistad tan entrañable, todo momento es bueno para conmemorar, máxime cuando nos honra con su visita el estimado Canciller de Laos.
Vale la pena evocar y ubicar el inicio de la hermandad entre nuestros pueblos, en el año 1960, cuando la Revolución cubana cumplía su primer año en medio de desafíos que parecían insuperables. La hostilidad de EE.UU. y sus medidas para intentar asfixiar nuestra economía, el enfrentamiento a sabotajes y actos terroristas, no hicieron retroceder a nuestro país, tanto en su empeño por construir un socialismo profundamente popular y participativo, como por cooperar con otros pueblos.
Desde entonces Cuba y Laos han estado unidos en la lucha común por eliminar las secuelas del colonialismo y el neocolonialismo. Hemos unido nuestras voces para defender el derecho a la autodeterminación de los pueblos, la soberanía, la justicia social y oponernos con firmeza a la injerencia extranjera.
Cuba, fiel y consecuente con sus principios, en la voz del Comandante Ernesto Che Guevara, denunció los bombardeos perpetrados por aviones estadounidenses sobre suelo laosiano.
En su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, fechado el 12 de diciembre de 1964, expresó lo siguiente y cito:
“… Laos, país dividido, ha sido objeto también de agresiones imperialistas de todo tipo, su pueblo masacrado desde el aire, las convenciones que se firmaran en Ginebra han sido violadas y parte del territorio está en constante peligro de ser atacado a mansalva por las fuerzas imperialistas…” (fin de la cita)
El intercambio de visitas de alto nivel ha representado un rasgo distintivo de nuestras cordiales relaciones. Recordamos con satisfacción en el pasado reciente el encuentro en el 2010 del General de Ejército Raúl Castro Ruz con el Primer Ministro Thongsing Thammavong y la visita realizada a Cuba en el 2015 por el Presidente Choummaly Sayasone.
La visita a esa hermana nación del Presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en noviembre del pasado año, marcó un hito en nuestras relaciones bilaterales. En su cuenta oficial de Twitter, el mandatario cubano escribió entonces que «la profunda espiritualidad asiática cautiva en Laos. Aquí se nos quiere mucho desde los tiempos de la solidaridad combativa.
Su crecimiento económico y la calidad de las obras públicas, inspiran. Gracias por el ejemplo», y continuó escribiendo: “Celebramos en Laos el aniversario 50 de la Comandancia de las Fuerzas de Liberación Nacional. Fue en las legendarias cuevas de Viengsay, donde nuestros médicos consolidaron la inquebrantable amistad de nuestros pueblos”.
A partir de 1972 médicos cubanos apoyaron al pueblo de Laos. Arribaron con la misión impostergable de revitalizar los servicios de salud en esa hermana nación. Esos años de trabajo incansable ayudaron a vigorizar nuestra hermandad. Posteriormente se amplió nuestra cooperación a las esferas de la educación y el deporte.
Relevante también ha sido la concertación de posiciones entre ambos países en los foros internacionales. Nos hemos apoyado mutuamente en diversos temas de la agenda internacional.
Permítanme expresar nuestra profunda gratitud al pueblo, partido y gobierno de Laos por su invariable posición de condena al bloqueo y su voto a favor de la resolución cubana contra el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por EE.UU. contra Cuba. Resolución que fue recientemente apoyada por vigésima octava ocasión por la abrumadora mayoría de la comunidad internacional.
Debemos constatar el especial respeto y cariño del Partido, gobierno y pueblo de Laos hacia el Líder histórico de la Revolución cubana Fidel Castro Ruz. Nunca olvidaremos las muestras de profundo pesar por su desaparición física, lo que tuvo entre sus manifestaciones los sentidos mensajes de condolencias enviados por los principales dirigentes del Partido y del gobierno de esa hermana nación y la presencia de una delegación oficial en las honras fúnebres, integrada por altos dirigentes del Partido, del Gobierno, de la Cancillería y de la Asociación de Amistad Lao-Cuba.
Estimados compañeros de la presidencia y distinguidos invitados:
Ni la distancia geográfica, ni las diferencias culturales, étnicas y religiosas han representado un obstáculo para las cada vez más consistentes relaciones de amistad y cooperación entre ambos países.
Es motivo de orgullo para ambas naciones y todo un símbolo que Viengsay Valdés, subdirectora artística del Ballet Nacional de Cuba y primera bailarina, tenga nombre laosiano y que su significado precisamente sea Victoria. Su padre fue el primer embajador de Cuba en esa hermana nación, donde ella residió en su infancia y a la que regresó en el año 2004 para reciprocarle con lo mejor de sí.
Nos complace sobremanera los importantes avances alcanzados en nuestros vínculos bilaterales, sobre todo, en la formación técnica y profesional de jóvenes laosianos en nuestro país. En este sentido, más de 125 laosianos se han graduado en Cuba y decenas cursan estudios universitarios en estos momentos, algunos de los cuales nos acompañan el día de hoy.
La conmemoración del aniversario 45 del establecimiento de relaciones diplomáticas representa un nuevo punto de partida para continuar estrechando y ampliando los vínculos entre nuestros dos países. Estamos convencidos de que preservaremos por siempre el legado inapreciable de varias generaciones de cubanos y laosianos, al tiempo que proseguiremos escribiendo nuevas y hermosas páginas de hermandad entre Cuba y Laos.
¡Viva la inquebrantable amistad entre Cuba y Laos!
Muchas gracias.

