
La nación caribeña es parte de la Convención sobre la Protección Física de los Materiales Nucleares y de su Enmienda del 2005, y cumple con el Código de Conducta sobre la seguridad tecnológica y física de las fuentes radiactivas y participa en la base de datos del OIEA sobre tráfico ilícito de material nuclear. También es parte de la Convención para la pronta notificación de accidentes nucleares y la Convención sobre asistencia en caso de accidente nuclear o emergencia radiológica.