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NUEVA YORK, 26 de marzo de 2019.- En la raíz de las situaciones de profunda desigualdad social, económica, odio, fanatismo, racismo y prejuicio, que siguen afectando actualmente a las personas de ascendencia africana se encuentra la trata de esclavos y el terrible legado de la esclavitud, destacó este lunes la Representante Permanente Alterna y Encargada de Negocios a.i. de Cuba ante la Organización de Naciones Unidas, Embajadora Ana Silvia Rodríguez Abascal; durante la Reunión Conmemorativa de la Asamblea General en ocasión del Día Internacional de Recuerdo de las Víctimas de la Esclavitud y la Trata Transatlántica de Esclavos.
Rodríguez Abascal se refirió a cómo los países desarrollados y sus sociedades de consumo, han sido los grandes beneficiarios de la conquista y la colonización, de la esclavitud y la trata trastlántica, de la explotación despiadada y el exterminio de cientos de millones de hijos de los pueblos del Sur. Como consecuencia, explicó, se han enriquecido con el orden económico injusto impuesto a la humanidad y con las instituciones financieras internacionales creadas exclusivamente por ellos y para ellos como nuevas formas de dominación y sometimiento.

La diplomatica reafirmó que la reparación y compensación plena a los pueblos y grupos afectados por un crimen tan horrendo como imprescriptible, es un ineludible deber moral, donde se inserta la justa solicitud enarbolada por los Estados Miembros del CARICOM. Igualmente, añadió,  sería justo esperar un trato especial y diferenciado para con los países en desarrollo, en particular con África, en sus relaciones económicas internacionales.
Recordó que a Cuba arribaron como consecuencia del cruel comercio, alrededor de un millón 300 mil africanos, en su mayoría provenientes de la parte subsahariana del continente,  que luego de un complejo proceso de transculturación dio origen a la nacionalidad cubana, mezcla, en su esencia, de lo hispano y lo africano.  
 
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Intervención de Ana Silvia Rodríguez Abascal, Embajadora Representante Permanente Alterna y Encargada de Negocios a.i. de Cuba ante la Organización de Naciones Unidas, en la Reunión Conmemorativa de la Asamblea General en ocasión del Día Internacional de Recuerdo de las Víctimas de la Esclavitud y la Trata Transatlántica de Esclavos.  25 de marzo de 2019.

Sra. Presidenta:
Permítame expresarle nuestra gratitud por convocar a esta reunión plenaria para rendir tributo a las víctimas de una de las páginas más tristes e ignominiosas de la historia de la humanidad: la Esclavitud y la Trata Transatlántica de Esclavos.
En la raíz de las situaciones de profunda desigualdad social, económica, odio, fanatismo, racismo y prejuicio, que siguen afectando actualmente a las personas de ascendencia africana se encuenrtra la trata de esclavos y el terrible legado de la esclavitud.
En la Conferencia Mundial contra el Racismo celebrada en Durban en 2001, en la que se reconoció que la esclavitud y la trata trasatlántica de esclavos calificarían hoy como crímenes de lesa humanidad, el Líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro, expresó: “La inhumana explotación a que fueron sometidos los pueblos de los tres continentes, incluida Asia, afectó el destino y la vida actual de más de 4.500 millones de personas que habitan en los pueblos del Tercer Mundo, cuyos índices de pobreza, desempleo, analfabetismo, enfermedades, mortalidad infantil, perspectivas de vida, y otras calamidades imposibles de enumerar en breves palabras, sorprenden y horrorizan.  Estas son las víctimas actuales de aquella barbarie que duró siglos, y los inconfundibles acreedores a la indemnización por los horrendos crímenes cometidos con sus antecesores y sus pueblos”.
La reparación y compensación plena a los pueblos y grupos afectados por un crimen tan horrendo como imprescriptible, es un ineludible deber moral. En este sentido, Cuba apoya la justa solicitud enarbolada por los Estados Miembros del CARICOM.
Sería justo esperar un trato especial y diferenciado para con los países en desarrollo, en particular con África, en sus relaciones económicas internacionales.

Los países desarrollados y sus sociedades de consumo, responsables de la destrucción acelerada y casi indetenible del medio ambiente, han sido los grandes beneficiarios de la conquista y la colonización, de la esclavitud y la trata trastlántica, de la explotación despiadada y el exterminio de cientos de millones de hijos de los pueblos del Sur. También se han enriquecido con el orden económico injusto impuesto a la humanidad y con las instituciones financieras internacionales creadas exclusivamente por ellos y para ellos como nuevas formas de dominación y sometimiento.
Resulta imperioso educar a las generaciones presentes y futuras en relación con las causas, consecuencias y lecciones de la esclavitud, para asegurar que este período de la historia de la humanidad nunca se repita.
Sra. Presidenta:
A nuestra isla arribaron como consecuencia del cruel comercio, alrededor de un millón 300 mil africanos, en su mayoría provenientes de la parte subsahariana del continente. La llegada de lucumíes, carabalíes, congos, gangas, minas, bibíes, yorubas y otros grupos étnicos impactó inmediatamente a la sociedad colonial de la época, que luego de un complejo proceso de transculturación dio origen a la nacionalidad cubana, mezcla, en su esencia, de lo hispano y lo africano.
Mi país se siente sumamente orgulloso de sus raíces africanas, que se hacen presentes en nuestra idiosincrasia y en nuestras manifestaciones culturales.
En las distintas etapas de las guerras que permitieron al pueblo cubano el ejercicio de su autodeterminación, los esclavos libertos y sus descendientes fueron actores principales.
Cuba, a pesar del Bloqueo económico, comercial y financiero que se le impone, continuará con sus programas de cooperación con las naciones africanas, caribeñas y otras del Tercer Mundo, como parte del esfuerzo mancomunado para revertir las consecuencias de la trata de esclavos y otros tristes capítulos del capitalismo en sus fases colonial, neocolonial y de dominación transnacional financiera.

Sra. Presidenta:
La esclavitud y la trata transatlántica de esclavos son de los más graves crímenes de lesa humanidad que no han sido debidamente atendidos, ni sus consecuencias en la sociedad actual debidamente reconocidas.

Reafirmamos la importancia de fortalecer las actividades de las Naciones Unidas y de otras organizaciones internacionales como la UNESCO en el tema. Es lo mínimo que puede hacer la comunidad internacional para reparar el crimen contra la humanidad cometido con la esclavitud y la trata trasatlántica de esclavos.

Muchas gracias.

(Cubaminrex-Misión Permanente de Cuba ante Naciones Unidas)

Also in english:

Slavery and Transatlantic Slave Trade, a horrendous crime that must be compensated for by its perpetrators

NEW YORK, 26 March 2019. Slave trade and the terrible legacy of slavery are the root causes of profound social, economic inequality, hatred, fanaticism, racism and prejudice that continue to affect people of African descent nowadays, said this monday the Deputy Permanent Representative and Chargé d'Affaires a.i. of Cuba to the United Nations, Ambassador Ana Silvia Rodríguez Abascal; at the General Assembly Commemorative Meeting on the occasion of the International Day of Remembrance of the Victims of Slavery and the Transatlantic Slave Trade.
Rodríguez Abascal referred to how the developed countries and their consumer societies have been the main beneficiaries of the conquest and colonization, slavery and the transatlantic slave trade, of the heartless exploitation and extermination of hundreds of millions of descendants of the peoples of the South. As a result, she explained, they have been enriched with the unfair economic order imposed on humanity and with the international financial institutions created exclusively by them and for them as new forms of domination and subjugation.
The diplomatic reaffirmed that the full remedy and compensation to the peoples and groups affected by such horrific and imprescriptible crime is an inescapable moral duty, which supports the fair request of CARICOM Member States. Likewise, she added, it would be fair to expect special and differential treatment for developing countries, particularly of Africa, in their international economic relations.
She recalled that as a result of the cruel trade, nearly 1.3 million Africans arrived in Cuba, mostly from the sub-Saharan part of the continent, which after a complex process of transculturation gave rise to the Cuban nationality, which in essence is a mixture of the Hispanic and the African.

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Statement by Ana Silvia Rodríguez Abascal, Ambassador, Deputy Permanent Representative and Chargé d'affaires a.i. of the Permanent Mission of Cuba to the United Nations, at the commemorative meeting of the General Assembly on the occasion of the International Day of Remembrance of the Victims of Slavery and the Transatlantic Slave Trade.  25 March 2019.

Madam Chair,

Allow me to express our gratitude for convening this plenary meeting to pay tribute to the victims of one of the most gloomy and ignominious pages in human history – Slavery and the Transatlantic Slave Trade.

Slave trade and the terrible legacy of slavery are the root causes of profound social and economic inequality, hatred, fanaticism, racism and prejudice that continue to affect people of African descent.

At the World Conference against Racism held in Durban in 2001, which recognized that slavery and the transatlantic slave trade would today qualify as crimes against humanity, the historical leader of the Cuban Revolution, Fidel Castro, stated: "The inhumane exploitation imposed on the peoples of the three continents, including Asia, affected the destiny and current lives of over 4.5 billion people living in the Third World whose poverty, unemployment, illiteracy and health rates as well as their infant mortality, life expectancy and other calamities --too many to enumerate in just a few words-- are shocking and horrifying. They are the current victims of that atrocity which lasted centuries and the ones who clearly deserve compensation for the horrendous crimes perpetrated against their ancestors and peoples”.

Full remedy and compensation to the peoples and groups affected by such horrific and imprescriptible crime is an inescapable moral duty. In that regard, Cuba supports the fair request of CARICOM Member States.

In like manner, it would be fair to expect special and differential treatment for developing countries, particularly Africa, in their international economic relations.

Developed countries and their consumer societies, liable for the accelerated and almost unstoppable destruction of the environment, have been the main beneficiaries of the conquest and colonization, slavery and the transatlantic slave trade, of the heartless exploitation and extermination of hundreds of millions of descendants of the peoples of the South. These countries have also been enriched with the unfair economic order imposed on humanity and with the international financial institutions created exclusively by them and for them as new forms of domination and subjugation.

It is imperative to educate present and future generations about the causes, consequences and lessons of slavery to ensure that this period of human history is never repeated.

Madam Chair,

As a result of the cruel trade, nearly 1.3 million Africans arrived in our island, mostly from the sub-Saharan part of the continent. The arrival of lucumi, carabali, congos, gangas, mina, bibi, yorubas and other ethnic groups had an immediate impact on the colonial society of the time. After a complex process of transculturation, the Cuban nationality emerged, which in essence is a mixture of Hispanic and African.

My country feels extremely proud of its African roots, present in our idiosyncrasy and cultural manifestations.

In the different stages of wars where the Cuban people were allowed to exercise self-determination, freed slaves and their descendants played a major role.

Despite the economic, commercial and financial blockade against Cuba, our country will maintain its cooperation programs with African and Caribbean nations as well as with other third world countries, as part of the joint efforts to reverse the consequences of slave trade and other sad chapters of capitalism in its colonial, neo-colonial and financial transnational domination stages.

Madam Chair,

Slavery and the transatlantic slave trade are among the most serious crimes against humanity that have not been properly addressed, and their consequences have not been duly recognized in the current society.

We therefore reaffirm the importance of further strengthening the activities of the United Nations and other international organizations such as UNESCO on this matter. It is the least the international community can do to redress the crime against humanity committed through slavery and the transatlantic slave trade.

Thank you very much.

(Cubaminrex-Permanent Mission of Cuba to the United Nations)

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