Intervención de Miriam Lau Valdés, Directora de Relaciones Internacionales y Comunicación Social del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) en el Tercer Ciclo del Examen Periódico Universal del Consejo de Derechos Humanos

Señor Presidente:

Hemos continuado dando pasos para fortalecer y perfeccionar la protección de los derechos de los trabajadores cubanos, lo que incluye al sector no estatal de la economía, a la luz del proceso de actualización de nuestro modelo de desarrollo económico y social. Prestamos especial atención a la implementación de políticas que favorezcan el pleno empleo, estimulen la incorporación de los jóvenes al trabajo, protejan a la mujer trabajadora y fortalezcan la seguridad y asistencia social.

El Código de Trabajo, adoptado en 2013, fue el resultado de un proceso de consultas en el que participaron más de 2 millones 800 mil trabajadores; y amplió aún más la protección de los derechos del trabajo, entre ellos la libertad de asociarse voluntariamente y constituir organizaciones sindicales.

Estos derechos se ejercen en todos los sectores de la economía. Ejemplo de ello son los 249 mil 654 trabajadores del sector no estatal que se encontraban sindicalizados al cierre de marzo de 2018.

Los sindicatos en Cuba realizan sus labores sin interferencias de las autoridades, quienes brindan todo el apoyo posible a estas organizaciones. La labor sindical es imprescindible para la realización de los derechos de los trabajadores, y el logro de los objetivos económicos y sociales que como nación nos hemos propuesto.

Señor Presidente:

No hay vigente en Cuba ninguna norma jurídica que restrinja el ejercicio del derecho de huelga, ni existe ninguna acción tipificada como delito por la realización de huelgas por los trabajadores. Es una prerrogativa de las organizaciones sindicales decidir al respecto.

El trabajo infantil está proscrito. Esta máxima constituye uno de los principios de la legislación cubana en materia de empleo, consagrado en el vigente Código del Trabajo.

Continuamos garantizando la seguridad social a todos los trabajadores, así como la asistencia social a las personas que lo requieran, entre ellas personas no aptas para trabajar que carezcan de familiares en condiciones de prestarles ayuda, personas de edad sin recursos ni amparo, y otros que lo necesiten. Sólo en 2016, el Presupuesto de la Seguridad Social ejecutó gastos por 5 mil 598 millones de pesos, que beneficiaron a 1 millón 669 mil 510 personas.

La atención de las personas con discapacidad continúa como una prioridad, para lo cual se dispone y fortalece un amplio sistema de protección social, con políticas específicas dirigidas a continuar elevando su calidad de vida. Hemos avanzado en cuestiones como la accesibilidad y la eliminación de barreras físicas; la educación, formación profesional y capacitación técnica; la incorporación al empleo; y el acceso a las tecnologías de la información y las comunicaciones, entre otras.

Cuba enfrenta un proceso de envejecimiento poblacional. La atención de las personas de edad se garantiza a través de un enfoque integral, cuyo objetivo es continuar elevando la calidad de vida. Se promuevela participación activa en la vida social y comunitaria de estas personas; el acceso a la cultura, la educación y la superación personal; la asistencia médica especializada y la protección a través de la seguridad y asistencia social.

Señor Presidente:

El acceso a la educación es para Cuba un derecho humano esencial. El Sistema Nacional de Educación, de cobertura universal y gratuita en todos los niveles de enseñanza, se ha fortalecido en aras de continuar garantizando el derecho a la educación y los servicios educacionales de calidad para todos.

Según la UNESCO, Cuba es el único país de América Latina y el Caribe que logró cumplir la totalidad de los objetivos globales de la Educación para Todos en el período 2000-2015. Ello ha sido obra de la Revolución y del esfuerzo de todo nuestro pueblo y sus instituciones.

Muchas gracias