La cancillería recibe a uno de sus más entrañables hijos

Con una impaciencia apenas disimulada, los trabajadores de la cancillería cubana esperan en esta fría mañana una singular visita. Más de 16 años de espera no ayudan a serenar el ambiente, sino todo lo contrario, la expectativa aumenta con el transcurso de los minutos.


Al fin anuncian su llegada; de puntillas algunos, apretados todos, esperan el momento de su entrada. De pronto, un estruendo de aplausos y decenas de rostros emocionados; en la puerta, risueño y campechano, el Héroe de la República de Cuba, Gerardo Hernández Nordelo, nuestro Gerardo.