
Discurso pronunciado por Alejandro González Galiano, en nombre de los Jefes de Misión, en la ceremonia de juramentación efectuada en La Habana, el 11 de julio de 2019.
Cro. General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.
Cro. Miguel Díaz-Canel Bermúdez, miembro del Buró Político del CC del PCC y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.
Cro. Esteban Lazo Morales, miembro del Buró Político y Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Compañeros de la Presidencia y del Consejo de Dirección del MINREX.
Estimados Embajadores designados y familiares:
Sé que interpreto el sentir de todos cuando afirmo que es un altísimo honor a la vez que una enorme responsabilidad haber sido designados como Embajadores de la República de Cuba en diversas latitudes.
Tal vez un sentimiento encontrado por tener que marchar de nuestra Patria para el cumplimiento de este encargo, justo en una hora crucial de la resistencia de nuestro pueblo y su esfuerzo por salir adelante frente a las adversidades que se nos plantean, puede ser únicamente superado por la convicción de que es igualmente importante representarlo con honor y defenderlo en el frente externo.
El enfrentamiento al cerco contra Cuba y a otros procesos revolucionarios y progresistas en países hermanos que impone la actual administración estadounidense y a sus renovados apetitos hegemónicos que violentan continuamente los principios del Derecho Internacional y la convivencia pacífica entre las naciones, demandarán de nosotros firme voluntad y aguda inteligencia.
En los escenarios bilaterales y multilaterales que hoy nos convocan trabajaremos con tesón y entusiasmo porque es deber de cada uno frente al enorme peso del prestigio internacional que la Revolución Cubana tiene en los cuatro puntos cardinales.
Los retos por delante pondrán a prueba la preparación política y profesional que nos han dotado, la experiencia adquirida y la convicción profunda de que trabajar por Cuba y por un mundo mejor posible es una deuda permanente con nuestro pueblo y un tributo indispensable a los héroes y mártires de nuestra historia.
Transmitir con claridad al mundo la verdad de nuestro país, promover sus relaciones políticas y económico- comerciales para contribuir al esfuerzo inmenso que realizamos para el bienestar de nuestra población en medio de las actuales transformaciones de nuestro modelo de desarrollo económico y social, luchar sin descanso contra el criminal bloqueo yanqui y defender con dignidad los principios rectores de la política exterior revolucionaria que nos legó el Comandante en Jefe son nuestras principales misiones que, acompañados de nuestros familiares, cumpliremos con férrea determinación.
No habrá en nosotros espacio para el acomodamiento ni actitud alguna que nos aparte de la ética revolucionaria y los valores que distinguen a nuestro pueblo: lealtad, firmeza de principios, modestia, espíritu de sacrificio, honestidad, internacionalismo, voluntad, resistencia y confianza en la victoria.
El juramento que acabamos de firmar en este imponente salón que tantas veces transitaron Fidel y los hombres y mujeres grandes de este país, arropados por los helechos de Celia que evocan la Sierra, refuerzan nuestro compromiso de defender a Cuba en cualquier lugar y al precio de cualquier sacrificio.
Por lejos que estemos de Cuba nos acompañará siempre nuestra bandera, el ejemplo heroico de nuestro pueblo, la enseñanza de Martí, la presencia permanente de Fidel, el sacrificio supremo del Che, aquella generación del Centenario que conquistó nuestra verdadera y definitiva independencia y la intachable trayectoria de horneadas de diplomáticos revolucionarios que encabezados por Raúl Roa, Canciller de la Dignidad, nos antecedieron y de los cuales también somos continuidad.
Son nuestras armas formidables. Con semejante escudo nada hará imposible la meta. Somos gladiadores de la Justicia y la Paz.
Querido General de Ejército,
Querido Presidente, queridos compañeros:
La Dirección de la Revolución, del Partido y del Gobierno y de nuestro Ministerio de Relaciones Exteriores que nos han designado para esta nueva tarea pueden tener absoluta confianza de que cumpliremos.
¡Patria o Muerte, Venceremos!
(Cubaminrex)

