Cuba siempre llamará a la total eliminación y prohibición de las armas nucleares

Declaración de Anayansi Rodríguez Camejo, Embajadora, Representante Permanente de Cuba ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra y otros organismos internacionales con sede en Suiza. Reunión Plenaria de la Conferencia de Desarme. 30 de agosto de 2016, Ginebra, Suiza.

Señor Presidente:

Al asumir la Presidencia de la Conferencia de Desarme le deseo éxitos en el cumplimiento de esta responsabilidad. Además, deseamos apoyar todas las intervenciones realizadas por el Grupo de los 21 en el marco de la Conferencia durante el presente año.

Señor Presidente:

Recientemente el líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, se refirió a la matanza de Hiroshima y Nagasaki. En un mensaje a propósito de su noventa cumpleaños dijo y cito “hay que martillar sobre la necesidad de preservar la paz, y que ninguna potencia se tome el derecho de matar a millones de seres humanos”, fin de la cita.

No existe argumento válido alguno para justificar la existencia y posesión de armas nucleares. Resultan totalmente cuestionables las doctrinas de defensa o seguridad basadas en la llamada "disuasión nuclear", que deben cesar. El empleo, intencional o no, de una parte ínfima del enorme arsenal nuclear mundial, provocaría el invierno nuclear y la desaparición de la especie humana.

Mientras persista la amenaza de la existencia de las armas nucleares no habrá paz en nuestro planeta. Por ello, Cuba siempre llamará a la total eliminación y prohibición de las armas nucleares como un asunto de supervivencia para la humanidad y apoyará los esfuerzos de paz en el mundo.

El desarme nuclear debe continuar siendo la prioridad en la maquinaria de desarme de las Naciones Unidas. No son suficientes las declaraciones unilaterales, ni las promesas “voluntarias”, impulsadas por algunos Estados. Cuba reafirma la importancia del multilateralismo como principio básico de las negociaciones en materia de desarme.

Nos preocupa que la Conferencia de Desarme persiste en el incumplimiento de su mandato como único foro multilateral de negociación de tratados en materia de desarme, y en particular lo hace respecto al desarme nuclear, que fuera acordado como una prioridad en el año 1978 durante el Primer período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de la ONU, dedicado al Desarme.

Lamentamos profundamente que no hayan podido llevarse a cabo trabajos sustantivos por casi veinte años en la Conferencia y estamos convencidos de que esta parálisis se debe a la falta de voluntad política por parte de algunos Estados para lograr avances reales.

Igualmente lamentamos el fracaso de la 9na Conferencia de Examen del TNP y reafirmamos que todos los Estados Parte en dicho Tratado deben cumplir con todas las obligaciones jurídicas contraídas en virtud del mismo. La efectiva implementación del artículo VI del TNP requiere la adopción urgente de acciones precisas y medibles, con plazos de tiempo específicos.

Recientemente, se adoptó el informe final del Grupo de Trabajo de composición abierta de la Asamblea General de la ONU para llevar adelante negociaciones multilaterales en materia de desarme nuclear.

Cuba apoyó la adopción de ese informe y las recomendaciones incluidas en el mismo relacionadas con la prohibición de las armas nucleares con vistas a su total eliminación, lo cual valoramos como un paso importante para alcanzar un mundo libre de armas nucleares.

La postura de Cuba se inserta en la histórica posición del Movimiento de Países No Alineados que busca la pronta conclusión de una Convención abarcadora sobre las armas nucleares, que prohíba su posesión, desarrollo, producción, adquisición, ensayo, almacenamiento, transferencia, empleo o amenaza de empleo y disponga su destrucción de forma transparente, verificable e irreversible.

En ese sentido, reviste gran importancia la plena aplicación de las resoluciones 68/32, 69/58 y 70/34 de la AGNU relativas al seguimiento de la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de la ONU sobre desarme nuclear, celebrada en 2013. Como resultado, se decidió convocar, por primera vez en la historia de la Organización, una Conferencia Internacional de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre el Desarme Nuclear, cual debe tener lugar a más tardar en 2018 para examinar los avances logrados en este importante asunto. Esperamos que dicha Conferencia cuente con el apoyo de todos y tenga un resultado exitoso.

También resaltamos la importancia de conmemorar cada 26 de septiembre, el “Día Internacional sobre la Eliminación Total de las Armas Nucleares” y aumentar la conciencia y los conocimientos del público respecto de la amenaza que representan para la humanidad las armas nucleares y la necesidad de su eliminación total.

En el ámbito regional, deseamos destacar una vez más como un trascendental e histórico hecho, la proclamación de América Latina y el Caribe como Zona de Paz en la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), celebrada en La Habana en enero de 2014. En dicha Proclama se enfatizó el firme compromiso de los 33 países miembros de la CELAC con la promoción del desarme nuclear como objetivo prioritario.

Señor Presidente:

Nuestro país ratifica su confianza y disposición a negociar en la CD cualquier tema consensuado por todos los Estados que conforman este foro.

La modificación de los métodos de trabajo de la Conferencia de Desarme y sus reglas de procedimiento no es lo fundamental para hacer avanzar negociaciones en la CD. Bajo las actuales condiciones se han negociado en el pasado otros importantes instrumentos jurídicos en materia de desarme. Cuba reitera que la voluntad política por parte de algunos Estados es la clave para lograr avances reales en la Conferencia, en particular en materia de desarme nuclear, si bien estamos abiertos a la optimización de sus métodos de trabajo, incluida la participación de la sociedad civil.

Cuba llama a la Conferencia de Desarme a adoptar un programa de trabajo amplio y balanceado que tome en cuenta las prioridades reales en materia de desarme y superar el estatus quo de inacción que solo beneficia a unos pocos.

La Conferencia de Desarme está preparada para negociar varios temas simultáneamente, incluyendo un tratado que elimine y prohíba las armas nucleares; uno que prohíba la carrera de armamentos en el espacio ultraterrestre; otro que brinde garantías de seguridad efectivas para los Estados que, como Cuba, no son poseedores de armas nucleares; y un tratado que prohíba la producción de material fisionable para armas nucleares y otros dispositivos explosivos nucleares.

Cuba favorece el inicio de negociaciones en la Conferencia de Desarme sobre un tratado no discriminatorio, multilateral y efectivamente verificable, que prohíba la producción de todo el material fisionable apto para uso militar y que contemple la declaración de todas las existencias de material fisionable y su eliminación de forma irreversible dentro de un calendario acordado.  La negociación de un tratado sobre este tema constituiría una medida positiva, pero insuficiente, si no se definen los pasos subsiguientes para lograr el desarme nuclear.

Llamamos a detener de inmediato todo plan para la militarización del espacio ultraterrestre y el ciberespacio. Consideramos que la prevención de la carrera armamentista en el espacio ultraterrestre es una prioridad, al igual que evitar el emplazamiento de armas en el mismo. Apoyamos la negociación dentro de la CD de un tratado jurídicamente vinculante que prohíba totalmente la posibilidad de desarrollar una carrera armamentista en el espacio exterior. El proyecto de Tratado propuesto por Rusia y China es una buena base para proseguir los debates y emprender negociaciones en este sentido.

Por otra parte, condenamos el empleo encubierto e ilegal por individuos, organizaciones y Estados de los sistemas informáticos de otras naciones para agredir a terceros países dadas sus potencialidades de provocar conflictos internacionales. El uso de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones (TICs) tiene que ser plenamente compatible con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional.

Señor Presidente:

Finalmente deseo informar que próximamente concluiré en mi responsabilidad como Representante Permanente de la República de Cuba ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra y otros Organismos Internacionales con sede en Suiza. Les deseo éxitos en la labor futura y espero que la maquinaria de desarme de las Naciones Unidas, en particular la Conferencia de Desarme como foro negociador en materia de desarme, pueda avanzar en pos del desarme nuclear.

Muchas gracias.

(Cubaminrex-Misión Permanente de Cuba en Ginebra)













 

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