Aboga Cuba por nuevo orden internacional participativo, democrático, equitativo e incluyente

Guatemala, 07 de diciembre de 2017/

Tema de la Cumbre “Una Iberoamérica próspera, inclusiva y sostenible”.

Excelentísima Señora Ministra de Relaciones Exteriores de Guatemala:
Excelentísimos Señores Ministros de Relaciones Exteriores de Iberoamérica:
Quisiera agradecer a Guatemala, en particular a Antigua Guatemala, su cálida acogida.
La construcción de una Iberoamérica próspera, inclusiva y sostenible es un sueño en las condiciones de un orden económico y político internacional claramente injusto.
América Latina continúa siendo la región más desigual del planeta. Ciento sesenta y ocho millones de personas son extremadamente pobres, la tasa de mortalidad infantil es de 17,8 por cada 1000 nacidos vivos y el 8,9% de la población está desempleada. Alrededor de 42,5 millones de personas no contaron con la cantidad suficiente de alimentos para cubrir sus necesidades diarias al finalizar el 2016. Esto supone un aumento de 2,4 millones de personas, un 6% más de población subalimentada en comparación con el año anterior.
También son víctimas de la desigualdad los 3,71 millones de jóvenes menores de 25 años desempleados en la Unión Europea. En el pasado mes de junio, la tasa de desempleo se mantenía en  9 % en la zona euro, aunque en algunos países superaba el 16%, influyendo en el riesgo de pobreza o exclusión social.
La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible carece de medios de aplicación, por falta de voluntad política de los países industrializados, quienes tienen el deber moral, los recursos financieros y tecnológicos, así como la responsabilidad histórica de incrementar la Ayuda Oficial al Desarrollo y de contribuir decisivamente a la creación de un entorno internacional propicio para el desarrollo sostenible.
Los gastos militares en el mundo ascienden a 1,7 millones de millones de dólares. Esa realidad contradice a quienes alegan que no hay recursos para acabar con la pobreza.
Los patrones de producción y consumo propios del capitalismo neoliberal son insostenibles e irracionales y conducen, inexorablemente, a la destrucción del medioambiente. La prosperidad por la que trabajamos, no existirá siquiera para los ricos, si no se detiene el cambio climático.
La construcción de muros y barreras, las leyes y medidas adoptadas para impedir las oleadas de refugiados y migrantes, han demostrado ser crueles e ineficaces.
Es impostergable el establecimiento de un nuevo orden internacional participativo, democrático, equitativo e incluyente, y una nueva arquitectura financiera que tomen en cuenta los derechos, necesidades y particularidades de los países en desarrollo y las asimetrías existentes en las finanzas y el comercio mundial, resultado de siglos de explotación y saqueo.
Rechazamos la imposición de medidas coercitivas unilaterales y el uso de herramientas financieras, judiciales, culturales y comunicacionales para la desestabilización de gobiernos y la negación del derecho de libre determinación de sus pueblos.
En nuestra opinión, es fundamental el respeto por todos de los principios contenidos en la “Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz”, firmada en La Habana por los Jefes de Estado y de Gobierno de nuestra región, en enero de 2014, en ocasión de la II Cumbre de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe (CELAC).
Es contradictorio que, por un lado, se haga referencia a la necesidad de abordar la situación de Venezuela a través del diálogo constructivo y la negociación; mientras, por otro, se impongan condicionamientos al gobierno bolivariano mediante sanciones, listas negras selectivas y limitaciones al comercio internacional que dañan al pueblo venezolano.
Rechazamos enérgicamente la amenaza militar contra Venezuela, y la orden ejecutiva del gobierno de los Estados Unidos que la califica como una amenaza a la seguridad nacional de los Estados Unidos. Nos oponemos también a las sanciones unilaterales, injustas y arbitrarias aplicadas por este y por la Unión Europea.
Reiteramos nuestra inquebrantable solidaridad con el pueblo y el gobierno bolivarianos y chavistas, y con su unión cívico-militar que lidera el presidente constitucional Nicolás Maduro Moros.
La prosperidad, la inclusión y la realización del desarrollo sostenible requieren la voluntad política y el empeño decidido de nuestros gobiernos.
La experiencia demuestra que, pese a circunstancias económicas adversas, puede alcanzarse una amplia participación de los ciudadanos en la vida política y social de una nación; una cobertura gratuita de educación y salud universales; un sistema de seguridad social que no deje a nadie desamparado; significativos progresos hacia la igualdad de oportunidades y contra toda forma de discriminación; el pleno ejercicio de los derechos de la niñez y de la mujer; el acceso al deporte y la cultura; el derecho a la vida y la seguridad ciudadana.
En Cuba, como resultado de un proceso democrático y participativo de discusión popular, conceptualizamos el modelo económico y social que queremos construir y, a partir de este, elaboramos un plan nacional que incluye los ejes prioritarios de desarrollo de nuestro país hasta el año 2030, que ya venimos implementando.
A pesar del bloqueo económico, comercial y financiero que le ha impuesto Estados Unidos por casi 60 años, el pueblo cubano avanza hacia la materialización de una Nación independiente, soberana, socialista, democrática, próspera y sostenible.
Permítanme aprovechar este marco para, en nombre del pueblo y gobierno cubanos reiterar a todos los países aquí presentes, el agradecimiento por el apoyo brindado el pasado 1 de noviembre, al proyecto de resolución adoptado por la Asamblea General de la ONU para exigir el fin del bloqueo a Cuba.
Cuba ratifica su voluntad de seguir participando en la Cooperación Sur-Sur, compartiendo los limitados recursos que en difíciles condiciones ha podido desarrollar. Junto a nuestros hermanos de América Latina y el Caribe, continuaremos trabajando, en particular, a favor de la salud y la educación.
Concluyo retomando las palabras finales del Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, en su intervención en las Naciones Unidas, en ocasión de su 50 Aniversario:  
“Queremos un mundo de paz, justicia y dignidad, en el que todos, sin excepción alguna, tengan derecho al bienestar y a la vida”.
Muchas gracias.